El abanico de Almafuerte

El abanico de Almafuerte

En un reportaje, Carlos Cazorla, integrante de la comisión directiva del Museo Berisso 1871, recuerda cuándo recorría la comunidad con Luis Guruciaga para sumar voluntades para aquel emprendimiento. El proyecto todavía no tenía ni forma ni edificio. En eso de andar de un lado para otro, se encontraron con un descendiente de Juan Bautista Olivero, amigo de Almafuerte. Él había recibido de manos del poeta un pequeño casquete bordado por su tía abuela Juanita Olivero, a quien también había sido dedicado un poema escrito en los pliegues de un abanico. Juan Bautista pensó que entregar estos objetos para el futuro museo honraría al poeta admirado por tantas generaciones y que había andado por esos pagos desde fines del siglo XIX.
Nos gustaría saber quién fue Juan Bautista Olivero. Quién era Juanita Olivero, a qué se dedicaba. Nos gustaría saber si el abanico fue un regalo de Almafuerte a Juanita porque entre ellos hubo una historia de amor -Almafuerte tenía fama de enamoradizo-. Quisiéramos saber más sobre estas viejas familias de la zona, pero no tenemos toda esa información.
De quien sí podemos decir más es del poeta, que vivió muy cerca de Berisso, en La Plata. Se lo llegó a conocer como Almafuerte, pero su verdadero nombre era Pedro Bonifacio Palacios.

Pedro Bonifacio Palacios

Pedro Bonifacio Palacios

El poeta nació en San Justo en 1854 pero estuvo yendo y viniendo por diferentes lugares de la provincia de Buenos Aires. En 1887 se encontraba en La Plata, donde escribió para el periódico Buenos Aires y más tarde, en 1890, dirigió el diario El Pueblo.
Almafuerte provenía de una familia con pocos recursos. Como quería ser pintor, aspiraba a que el gobierno nacional le diera una beca para perfeccionarse en Europa, al igual que otros artistas de la época, aunque no tuvo la suerte de pintores como Giudicci o de Collivadino.
Sin Paris o Roma en el horizonte, volcó su creatividad en la escritura de poemas cargados de espiritualidad y misticismo. Se convirtió en un poeta tempranamente respetado y muy leído. Su palabra era guía de ética cívica. Según Borges, “era la voz del destino”.
Al tiempo que publicaba libros, era maestro en escuelas de Mercedes y Trenque Lauquen.
Imaginemos su casa en La Plata, hoy museo, llena de amigos y seguidores. Algunos políticos, hombres públicos de la zona se acercaban para escucharlo. Los vecinos querían llevarlo a sus casas, agasajarlo, escuchar su voz. Quizás en ese deambular hizo amigos, en Berisso y posiblemente también conoció a Juan Bautista Olivero.
Almafuerte, como se usaba en la época, recitaba en público o en casa de amigos, en tertulias domingueras o en sobremesas, en las que se debió haber escuchado:

“No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…

Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!”

Piú Avanti
La poesía de Almafuerte es potente, pero también simple, y cotidiana. Jorge Luis Borges en una de las conferencias que le dedicó afirmó que la literatura argentina tuvo dos genios: Sarmiento y Almafuerte y que él recibió la revelación de la poesía a través de la voz de Evaristo Carriego, recitando un domingo, en su casa de Palermo, el poema “El Misionero”.

El Misionero

El Misionero

El poeta se convirtió en una figura popular. Sus versos se recitaban de memoria en escuelas. También muchas personas han utilizado la poesía de Almafuerte como lectura de consuelo para poder superar momentos difíciles. En este sentido, su popularidad creció en el tiempo. Tanto creció que en 1949 Luis Cesar Amadori, un director de cine, llevo su historia a la pantalla grande. El film Almafuerte fue protagonizado por un conocido actor de la época: Narciso Ibañez Menta.

Film Almafuerte

Film Almafuerte

Muchos años más tarde, un músico de rock, Ricardo Iorio, formó una banda de heavy metal a la que llamó “Almafuerte”. La potencia del lenguaje unida a la del metal musical hicieron las delicias de los fanáticos de la banda.

 

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Idea y realización
Mirta Zaida Lobato| Universidad de Buenos Aires
Textos
Ana Lía Rey| Universidad de Buenos Aires
Fotografías
Guadalupe Rodríguez Rey
Con el apoyo de
Ministerio de Cultura de la Nación, Dirección Nacional de Innovación Cultural, CONCURSO NACIONAL DE INNOVACION CULTURAL, 2016.

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