El Museo

El Museo 1871 se relaciona con las nuevas experiencias que buscan recuperar lo cotidiano, el acervo local, la historia viva de una comunidad organizada alrededor del mundo del trabajo. Esto lo diferencia de los museos entendidos como bastión de la alta cultura que se construyeron en estrecha relación con la conformación de los estados nacionales.

El Museo 1871 de Berisso es un museo de y para la comunidad, totalmente distinto a otros museos municipales, provinciales y nacionales. A diferencia de la larga historia en la construcción de museos como bastión de la tradición y de la alta cultura en estrecha relación con la conformación de los estados nacionales, el Museo 1871 se relaciona con las nuevas experiencias que buscan recuperar lo cotidiano, el acervo local, la historia viva de una comunidad organizada alrededor del mundo del trabajo.
Berisso es una comunidad que puede ser considerada como un laboratorio de experiencias sociales, políticas y culturales. En 1871 se instalaron los saladeros de Juan Berisso, luego los frigoríficos de grandes empresas internacionales, la hilandería y la destilería de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, entre las fábricas más importantes. En sus calles transitaron miles de trabajadores asalariados, empleados, trabajadores por cuenta propia, comerciantes y profesionales.
La posibilidad de trabajar atrajo a miles de hombres y mujeres argentinos nacidos en otras provincias y a los inmigrantes que cruzaban el Océano Atlántico. La cultura étnica floreció en las numerosas asociaciones que se crearon.
La historia local está articulada alrededor de un movimiento político – el peronismo- y de las culturas inmigrantes, pero esa historia es sumamente compleja, rica en matices, heterogénea, y multifacética.
Además, la ciudad encarna como pocas localidades en Argentina el “culto por los antepasados” que Raphael Samuel, un historiador inglés, asociaba con los proyectos históricos que impulsan actos de “solidaridad con los muertos”, es decir con las comunidades obreras desaparecidas, con las voces olvidadas de sus trabajadores o como a él le gustaba llamar con “los excluidos de la historia”. La comunidad obrera de Berisso ha creado y recreado su pasado con múltiples formas y participantes, en particular desde que los dos grandes colosos fabriles (Swift y Armour) cerraron sus puertas.
El Museo 1871 recupera y conserva materiales documentales que se hubieran perdido irremediablemente, los comunica a través de la exposición permanente y de exhibiciones transitorias y funciona como reserva de la herencia cultural de la comunidad, la que, por otra parte, está en permanente movimiento.