Luis Guruciaga

El impulsor del Museo 1871 de Berisso fue un hombre entusiasta y emprendedor, un apasionado por la fotografía histórica. Él decía que “las cosas deben ser planeadas y organizadas y, aunque sea un sueño, hay que ir programándolas, porque la mayoría de los sueños se realizan cuando hay constancia, trabajo y ganas de hacer”.

Guruciaga nació en Berisso un 1° de junio de 1928. Realizó sus estudios primarios en la escuela Nº 52 y los secundarios en el colegio Albert Thomas, aunque tuvo que empezar a trabajar antes de poder finalizarlos. Como tantos otros de su generación, trabajó durante décadas en el frigorífico Swift; años después obtuvo un cargo en el Banco Provincia de Berisso.
Fue un hombre entusiasta y emprendedor, un apasionado por la fotografía histórica. En su casa del Barrio Banco Provincia comenzó -de a poco- a reunir fotografías y objetos históricos de Berisso. Esa colección pronto se fue multiplicando y el archivo llegó a contener más de 35.000 fotografías y piezas relacionadas con Berisso y su gente.
Se hacía evidente que el espacio casero no alcanzaba para conservar semejante colección, por eso surgió la idea de crear la Asociación 1871 Museo de Berisso.
Ha escrito varios artículos en diarios y revistas sobre el pasado berissense, también llegó a exponer sus fotografías en varios puntos del país y hasta exhibió sus colecciones en el Consulado Argentino de Nueva York.
Al definir a los berissenses, se definía a sí mismo: “por lo general, por efecto de esa sangre que tienen, son fuertes, trabajadores, seguidores. Me considero, a lo mejor, un exponente de esa forma de ser, porque siempre digo que las cosas deben ser planeadas y organizadas y, aunque sea un sueño, hay que ir programándolas, porque la mayoría de los sueños se realizan cuando hay constancia, trabajo y ganas de hacer”.
Emprendedor, soñador, y enérgico, Guruciaga supo guardar la memoria colectiva de Berisso, relatar la historia de esa ciudad fue la obra de su vida.